Dieta y Más

¿Por qué DIETA Y MÁS salva tu vida?

Esta relación nos fue sugerida tras la lectura de un artículo de la Dra Margaret Ashwell:

http://www.ashwell.uk.com/drmargaretashwell.htm

eminente investigadora en obesidad y riesgos asociados y a partir de su estudio científico publicado en 2012 en Obesity Reviews (1).  
¿Por qué DIETA Y MÁS te salva la vida?

El estudio de Ashwell de 2012

El objetivo de este estudio (1) era diferenciar el potencial de detección del índice cintura-estatura (ICE) y la circunferencia de la cintura (CC) sobre el riesgo cardiometabólico adulto en personas de diferentes nacionalidades y compararlos con el índice de masa corporal (IMC). Para ello se realizó una revisión sistemática y meta-análisis de 31 artículos científicos demostrando como el ICE tuvo significativamente mayor poder discriminatorio en comparación con el IMC para determinar la aparición de diabetes, hipertensión, y enfermedades cardiovasculares tanto en hombres como en mujeres. Por primera vez, pudo demostrarse en un estudio que recogió más de 300.000 adultos en varios grupos étnicos, la superioridad del ICE sobre la CC y el IMC en la detección de factores de riesgo cardio-metabólico en ambos sexos lo que fue destacado en la editorial en la misma revista (2).

Los antecedentes

A pesar de lo novedoso que nos pareció este nuevo hallazgo, una revisión más pausada de la literatura científica nos hizo caer en la cuenta de cómo Ashwell y su grupo ya habían publicado artículos antes de 2012 en los que insistían en la importancia diagnóstica del ICE.

De hecho, el estudio de 2012 fue la continuación de una revisión sistemática publicada en 2010 (3) y ambos tuvieron su preámbulo en los datos obtenidos en el Reino Unido (4).

El estudio en Nutrition Today en 2011 (5) repasó los beneficios y las limitaciones de las medidas antropométricas para evaluar los riesgos para la salud que tiene la obesidad destacando como el ICE es un indicador de la obesidad central y una importante herramienta de evaluación en salud pública que se puede utilizar para todos los adultos y niños mayores de 5 años, en todos los grupos étnicos y que el uso de un valor límite de ICE de 0,5 denota un aumento del riesgo lo que se convierte en un simple mensaje: ''Mantenga la circunferencia de la cintura a menos de la mitad de su altura".

En el mismo 2011 otro artículo (6) realizó una revisión sistemática que demostró que el ICE puede ser una herramienta de evaluación clínica global de utilidad, con un valor límite medio ponderado de 0,5 para la detección de riesgo cardiometabólico. La revisión publicada en la misma revista (7) hace referencia a cómo hay que abandonar la tradicional medida del IMC y sustituirla por el ICE a fin de mejorar la eficiencia de la detección de riesgo cardiometabólico y proporcionar así importantes ahorros de costes en términos de tratamiento de la obesidad.

Anteriormente se habían publicado otros estudios que indicaban la necesidad de revisar las medidas antropométricas más correctas para determinar el riesgo cardio-metabólico tanto en adultos (8-10) como en niños y adolescentes (11, 12).

El riesgo cardio-metabólico

El paciente con riesgo cardiometabólico es el que tiene una predisposición a la arteriosclerosis y a la diabetes mellitus tipo 2, que se origina por la asociación de los factores de riesgo cardiovascular convencionales con las alteraciones propias del síndrome metabólico. Entre estas últimas, la obesidad abdominal y la resistencia a la insulina son las que tienen un mayor protagonismo (13).

En el riesgo cardiometabólico intervienen los trastornos del metabolismo hidrocarbonado y de los lípidos, y un estado proinflamatorio y protrombótico, que forman parte del síndrome metabólico, junto con distintos factores aterógenos, entre ellos la hipertensión, el tabaquismo y la hipercolesterolemia. La identificación del riesgo cardiometabólico es de gran trascendencia clínica, ya que una actuación enérgica dirigida al control global de los factores que lo componen previene la enfermedad cardiovascular, en todas sus manifestaciones, y la diabetes mellitus (14).

La obesidad desde otro punto de vista

La importancia del ICE se vio en toda su dimensión cuando se empezó a sugerir como el IMC ya no podía ser considerado como punto de referencia y línea de separación entre sanos y no sanos y mucho más cuando empezó a establecerse que la "relación de cintura a altura" es un indicador más preciso de riesgo para la salud y de mortalidad porque traduce un aumento de grasa en el abdomen, que se asocia con una cintura mayor, y se relaciona con trastornos metabólicos como diabetes, hipertensión arterial, y dislipemias (15).

Este índice se ha convertido hoy día en el principal indicador para hacerse un seguro de vida y el correspondiente pago de sus primas anuales y esto porque es el mejor predictor de la esperanza de vida y, desde luego, el ICE es un mejor predictor de riesgo de mortalidad que el IMC (por ejemplo, un hombre de 30 años de edad, con un IMC mayor tiene una media de 10,5 años de vida perdidos, mientras que el mismo hombre con un mayor ICE tiene una media de 17 años de vida perdidos. Para una mujer de la misma edad los valores de años de vida perdidos fueron de 5,3 y 9,5 años, respectivamente).

Biliografía
  1. Ashwell M, Gunn P, Gibson S. Waist-to-height ratio is a better screening tool than waist circumference and BMI for adult cardiometabolic risk factors: systematic review and meta-analysis. Obes Rev. 2012 Mar;13(3):275-86.
  2. Ashwell M: Plea for simplicity: use of waist-to-height ratio as a primary screening tool to assess cardiometabolic risk Clinical Obesity 2012:doi:10.1111.
  3. Browning L, Hsieh S, Ashwell M. A systematic review of waist-to-height ratio as screening tool for the prediction of cardiovascular disease and diabetes: 0.5 could be a suitable global boundary value. Nutrition Research Reviews 2010; 23(2): 247-269.
  4. Ashwell M, Gibson S. Waist to height ratio is a simple and effective obesity screening tool for cardiovascular risk factors: analysis of data from the British National Diet and Nutrition Survey of adults aged 19 to 64 years. Obesity Facts 2009; 2(2): 97-103.
  5. Ashwell M. Shape: the waist-to-height ratio is a good, simple screening tool for cardiometabolic risk. Nutrition Today 2011;46:85-89.
  6. Ashwell M, Browning L. The increasing importance of waist-to-height ratio to assess cardiometabolic risk: a plea for consistent terminology. The Open Obesity Journal 2011;3:70-77.
  7. Ashwell M. Charts based on body mass index and waist-to-height ratio to assess the health risks of obesity: A review. The Open Obesity Journal 2011;3:78-84.
  8. Hsieh SD, Ashwell M, Muto T, Tsuji H, Arase Y, Murase T. Urgency of reassessment of role of obesity indices for metabolic risks. Metabolism 2010; 59(6): 834-40.
  9. Ashwell M. Obesity risk: importance of the waist-to-height ratio. Nurs Stand 2009; 23(41): 49-54.
  10. Ashwell M, Hsieh S. Six reasons why the waist-to-height ratio is a rapid and effective global indicator for health risks of obesity and how its use could simplify the international public health message on obesity. International Journal of Food Sciences and Nutrition, 2005; 56(5): 303-307.
  11. McCarthy HD, Ashwell M. A study of central fatness using waist-to-height ratios in UK children and adolescents over two decades supports the simple message--’keep your waist circumference to less than half your height’. Int J Obes (Lond) 2006; 30(6): 988-92.
  12. McCarthy HD, Ashwell M. Trends in waist:height ratios in British children aged 11-16 over a two-decade period. Proc Nutr Soc 2003; 62: 46A.
  13. Despres JP, Lemieux I. Abdominal obesity and metabolic syndrome. Nature 2006;444:881-7.
  14. Eckel RH, Grundy SM, Zimmet PZ. The metabolic syndrome. Lancet. 2005;365:1415-28.
  15. Ashwell M, Hardman A, Oliver M: Cardiovascular disease risk: a round table approach. How do factors related to diet, obesity, activity and drugs contribute to a combined strategy for prevention? Proc Nutr Soc 2000;59:415-416.


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